La idea de cruzar los Alpes tiene algo que cautiva la imaginación de los corredores de trail de todo el mundo. El pasado mes de junio, Marcel Neumann y su amigo Stephan hicieron realidad ese sueño.

"Corrimos 178 kilómetros, ascendimos casi 10.000 metros y cruzamos desde Oberstdorf, en Alemania, hasta el Tirol del Sur, en Italia, todo en seis días. Lo que vivimos fue más que un desafío físico. Fue un viaje que cambió mi forma de ver las montañas, a mí mismo y lo que significa moverse libremente por lugares salvajes".
El sueño
Durante años, tuve este viaje en mente. Sin carrera, sin equipo de apoyo. Solo una mochila, lo esencial y una línea a través de los Alpes. La ruta que seguimos se inspiró en el icónico sendero de larga distancia E5, pero la adaptamos con una mentalidad de trail running. Mantuvimos las cosas ligeras, nos movimos a nuestro propio ritmo y dejamos que el terreno moldeara cada día.

El viaje: etapa por etapa
Día 1: Entrando en calor
Salimos de Oberstdorf y seguimos el valle de Trettach, ganando altura gradualmente antes de subir 1.000 metros hasta la Kemptner Hütte. Fue la manera perfecta de adentrarnos en las montañas y encontrar nuestro ritmo.
Día 2: La llamada de atención
Senderos técnicos y grandes cambios de altitud nos llevaron a la Memminger Hütte. Nos movimos más despacio de lo previsto, pero eso fue parte de la lección. Las montañas marcaban el ritmo, no nosotros.
Día 3: El gran día
Nuestra etapa reina. Treinta y cinco kilómetros y más de 2.300 metros de ascenso. Los descensos eran demasiado técnicos para correr sin problemas, y la fatiga nos golpeó con fuerza. Pero llegar a nuestro apartamento en Wenns y sentarnos a disfrutar del schnitzel y las patatas fritas más merecidas de mi vida hizo que todo valiera la pena.
Día 4: Hacia las nubes
Subimos por el valle de Pitztal antes del empuje final a la Braunschweiger Hütte a 2.759 metros. Esta fue nuestra cabaña favorita del viaje, con una vista que parecía infinita.
Día 5: Hola, Italia
Cruzar al Tirol del Sur marcó un verdadero punto de inflexión. Seguimos viejos senderos de contrabandistas y nos mantuvimos alejados de la concurrida carretera de Timmelsjoch. Un largo y serpenteante descenso nos llevó al valle de Passeier, donde la bienvenida fue cálida y merecida.
Día 6: El empuje final
Nuestro último día nos llevó a través del Grupo del Texel, pasando por lagos alpinos y sobre el Mutkopf. Desde allí, contemplamos Meran. La línea de meta. Orgullo silencioso y sonrisas cansadas.

Lo que me enseñó
Seis días en los Alpes nos hicieron volver a lo básico. Corrimos, comimos comida sencilla y nos movimos con un propósito. Descubrimos que nuestros cuerpos son más capaces de lo que creemos. Enfrentar terrenos técnicos juntos generó confianza y nos mostró lo resilientes que podíamos ser.
La mejor parte fue correr sin la presión de una carrera. Sin tiempo que perseguir ni número en el pecho, éramos libres de movernos en el momento. Esa sensación de libertad es algo que llevaré conmigo durante mucho tiempo.
El equipo que me acompañó
Cuando estás fuera durante días, tu equipo necesita funcionar. Mi sombrero tipo pescador de Fractel fue un elemento básico diario. Me protegió del sol, resistió el viento y casi no añadió peso a mi mochila. Cómodo, práctico y fiable. Exactamente lo que necesitaba.
Empacar ligero era esencial. Cada gramo importaba. Puedes encontrar mi lista completa de equipos en mi blog.

Los pequeños momentos que perduraron
A menudo son las pequeñas cosas las que perduran en la memoria.
- Compartir media pizza de postre después de la etapa reina
- La quietud total de los senderos de contrabandistas cerca de Timmelsjoch
- Esa vista final desde el Berggasthof Hochmut, contemplando Meran con el corazón lleno
Por qué importan las montañas
Para mí, el trail running es más que un deporte. Es mi forma de conectar con la naturaleza. Cada paso, cada respiración, cada cresta me adentra más en el paisaje. Dejas de ser un visitante y empiezas a formar parte de él. El ruido de la vida diaria se desvanece. Lo que queda es claridad, presencia y una sensación de verdadera libertad.

¿Estás pensando en tu propio Transalp?
Si sueñas con una travesía similar, aquí tienes mi consejo.
- No esperes. Simplemente ve.
- Reserva tus cabañas con antelación.
- Descarga mapas sin conexión.
- Lleva efectivo, ya que muchas cabañas no aceptan tarjetas.
- Únete a tu club alpino local.
- Empaca ligero y muévete inteligentemente.
¿Qué sigue?
Este viaje encendió una chispa. Ya estoy pensando en el próximo. Si tienes sugerencias o rutas favoritas, me encantaría escucharlas. Puedes seguirme en Instagram @marcel.run o encontrar más historias en neumannmarcel.de.
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